La Tela Para mi Cortina
Viernes, 5 Septiembre 
En este dossier veremos algunos consejos y detalles indispensables durante la elección de la tela.
Lo primero que se debe tener en cuenta al elegir una tela es el uso que se le quiera dar. Por ejemplo, no se puede utilizar la misma tela o igual color en un sillón de uso diario, para una casa con chicos, que en otro dispuesto en un hall de paso. El primero requiere una tela más resistente y lavable, mientras que el segundo tolera telas más delicadas.
Otro detalle a prestar atención, además del tipo y calidad de tejido, será su textura al tacto y su combinación dentro de la decoración general, los colores y los muebles.
Para no equivocar la elección, pida retazos de muestra, y así, una vez en su casa, podrá probar cómo se verán en relación a la iluminación y en combinación con muebles y objetos.
En lo posible, solicite un vendedor o profesional especializado que tome las medidas de cortinas o muebles antes de comprar la tela, para no cometer errores de cantidad.
Los tejidos naturales de algodón, la seda, la lana y el lino suelen ser la mejor opción, aunque es preferible (sobre todo en tapizados) adquirir una tela con un 15 o 30 % de material sintético. Será más duradera, más fácil de lavar, menos pesada y más resistente al roce.
No deje de preguntar y saber sobre cómo limpiar y mantener cada tipo de tela. Cómo lavarla y cómo proteger la durabilidad de los colores.
Las telas con porcentaje de fibra sintética, como la loneta, la chenilla y el piqué, pueden lavarse sin miedo en lavarropas.
El terciopelo, el moaré y la mayoría de las tapicerías, son telas delicadas y no pueden meterse en el lavarropas. Requieren lavados en seco. Pueden llevarse a la tintorería o contratar una empresa especializada que se encargue de hacerlo.
